Historia casa-palacio de los Ayala Berganza Siglo XV
La antigua casa-palacio de los Ayala Berganza se levanta en pleno centro del viejo arrabal de San Millan, próxima a la iglesia románica que da nombre al barrio. De linaje antigua y noble, entroncado, como apunta Juan de Vera, con el infante aragones Don Vela, hijo del rey de aragón Sancho Ramírez, cabe suponer que la de los Ayala sería una más de aquellas familias que atraidas por el auge y prosperidad de Segovia y su floreciente comercio de paños, se asentaron en ella a finales del Siglo XV.
El palacio, de planta rectangular y traza gótica, presenta en uno de sus testeros una ventana renacentista de granito, con moldura sencilla y adintelada, a la vez que el cuerpo superior se desarrolla una pequeña galería, la solana característica de las casas de pañeros, utilizada para el secado de los mismos.
En el Siglo XVIII pasó a manos de los Ayala Berganza, vascos que adquirieron derechos para cargos de canónigos en la Santa Iglesia Catedral de Segovia.
Ignacio Zuloaga trabajó en esta casona durante los primeros años de su larga etapa segoviana. Venía acompañado por su amigo y también pintor , Pablo Uranga. Allí los retrató Daniel Zuloaga en plena tarea “Ignacio y Uranga pintando”. Este cuadro se encuentra en el museo Zuloaga de Segovia.
